Los años 90 volvieron y definitivamente llegaron para quedarse. Tras la fiebre de los plataformas, el estampado cuadrillé, los crop top y la chaqueta denim oversize, ahora regresa el “slip dress, una prenda que reinó hace décadas y que hoy se ha convertido en la prenda perfecta para las noches de verano que se avecinan.

Lo vimos en las primeras citas de Carrie Bradshaw con Mr. Big y lo admiramos en el look de Kate Moss cuando recién se iniciaba como modelo, y comprobamos como el vestido lencero se convirtió en la prenda perfecta para acentuar la figura femenina. Diseñadores famosos lo llamaron “una segunda piel” para las mujeres.

Quizá ya tengas el tuyo o, por el contrario, aún sigues mirándolo en las tiendas preguntándote: “¿Me atreveré a usarlo?” La respuesta es un rotundo: ¡Sí! Y es que la versatilidad que ofrece este vestido es una de las claves de su triunfo. No sólo se puede combinar con una camisa básica en tonalidades blancas o crudas y zapatillas, también puedes usarlo con sandalias con tiritas o tacones, así como con un blazer semi formal, lo que le daría un absoluto estilo “working girlo una chaqueta satinada para una fiesta.

 Lo importante es que muchas marcas de lujo y ‘“low cost” han creado muchas versiones de este vestido, para que cualquier sea tu gusto, te sientas cómoda. Desde el “slip dress” más clásico con los tirantes muy delgados y tejido satinado, hasta uno más corto con detalles de encaje e incluso con estampado de cuadros.

 ¿Te animas?